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El ego (trucos para tratar con él)

¿Cómo vemos cuando el bichito está tomando el control de nuestros pensamientos?

Por el tipo de pensamiento.

Todos los pensamientos del tipo:
- me gusta , me disgusta
- deseo, temo, 
- necesito, me enfado, 
- sufro, me alegro

son creados por el bichito.

Pero si me pisan el pie, ¿qué hago con mi dolor?

Pues nada de sufrir y enojarse. El ego estará encandado de que lo hagamos (así toma él el control). Y al cabo del rato, (cuando nos calmemos), nos devolverá el cuerpo agotado por la ira, eso si no iniciamos una pelea con resultados peores.

En vez de ello, miramos los hechos: si nos han hecho alguna herida, masajeamos el pie para que no se amorate demasiado,... y usamos el dolor para lo que es: para informarnos de que algo anormal pasa en alguna parte del cuerpo. 

¿Y si es un dolor mental, como recibir un insulto?

Pues más fácil, porque el único quien se ofender es... el bichito. Nosotros no vamos a cambiar porque alguien pronuncie un insulto hacia nosotros.

¿Y es bueno esto de no enfadarse ni alegrarse?

Puede (y debe) mostrar alegría o enfado cuando las condiciones externas (sociales) lo exijan, pero sabiendo que lo hace sólo por eso. 

Hay un gozo más allá, (o por encima) de la alegría del bichito.

¿Y entonces qué hacemos?

Pues hagamos lo que está más allá, (o por encima), del 'me gusta' / 'me disgusta' y del resto de pensamientos del bichito.

Hagamos lo que decía Tolstoi (en 'Amar al prójimo'): cumplamos con (lo que entendamos) nuestro deber. (El nuestro, ¡no de ninguno de nuestros egos!)

Libres de la dualidad, como el chino del cuento.
 
 
 



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