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Los sacerdotes de la FSSPX son falsos

Resumen

1. Las siglas FSSPX incluyen la palabra “sacerdotal”, pretendiendo que sus miembros son sacerdotes. Ello no es así por lo que explicamos aquí. La FSSPX nunca ordenó sacerdotes.

2. Dado que ellos reconocen al papa pero le desobedecen, además son cismáticos (esa es la definición de cismático: el que desobedece a la autoridad), y por tanto, además excomulgados (y todo el que les apoye, como dice la bula “Cum ex apostolatus officio”: “todo aquél que apoya a un cismático incurre en excomunión ipso-facto” (punto 5 de la bula).

La opinión más autorizada

El arzobispo Mons. Ngo dinh Thuc escribió una carta al Sr. Lefebvre diciéndole que su consagración (y ordenación) por parte del Sr. Liénart era NULA y ofreciéndose a consagrarle (ordenarle) en secreto. A él y a los que recientemente había ordenado. Mons. Ngo Thuc era doctorado en Derecho Canónico, en Teología y en Filosofía. Foto de la carta, en francés, al pie de un artículo en esta web.

En español la tienen aquí.

Suponemos le ofreció hacerlo en secreto para que no tuviera ninguna excusa para hacerlo. No lo hizo.

Dicho esto no habría más que hablar, pero dado que los de la FSSPX o ex-miembros no tienen nada que perder, suelen argumentar de mil maneras en contra de lo anterior. Desde decir que Mons. Ngo estaba demente senil, que estaba loco, que estaba equivocado, etc. Adjuntamos algunos argumentos más a continuación.

Antecedentes

El Sr. Liénart fué masón desde los 17 años, le “ordenaron”, le “consagraron de obispo” y luego él “ordenó cura” al Sr. Lefebvre, y luego le “consagró obispo”. Luego éste, a su vez, “ordenó” a muchos “curas” y a algunos “obispos”, como los Sres. Williamson, Galarreta y Fellay.

Hacia los años 1980 el P. Luigi Villa (encargado por Pío XII para descubrir la infiltración masónica dentro de la Iglesia) encontró pruebas del historial masón de Liénart (en Chiesa Viva . com) todavía puede leerse algún número de su revista donde narra que al P. Villa le rompieron la mandíbula al ir a recoger las pruebas en París. Además de ello parece que hay el testimonio de su confesor (in artículo mortis) que para absolverlo le puso como condición que le eximiera del secreto de confesión y publicara sus trabajos masones.

Además de ello, es reconocido que Liénart fue el líder de los que en el Concilio Vaticano II dieron un “golpe de estado” dentro de la Iglesia y lo desviaron de la verdadera doctrina.

La condición de masón de Liénart fue incluso reconocida en varias conferencias por Lefebvre, realizadas en USA y de las que es depositario el Sr. Guépin, en Nantes (y con transcripciones publicadas).

Liénart era masón grado 33 (el máximo) cuando “ordenó” a Lefebvre, no era un “masón aprendiz” que no sabe a quien sirve.

Argumentos

Alguien no creyente no puede recibir la órden sacerdotal (fuente: este artículo ). Y los que han sido herejes, aunque se conviertan, tampoco. Liénart, no sólo como no cristiano, sino como enemigo de la Iglesia (como algunas encíclicas definen que la masonería tiene como uno de sus objetivos el destruir la Iglesia), nunca pudo recibir la orden sacerdotal. Es decir, Liénart no fue ni cura.

Los creyentes podemos estar “vivos” (en gracia) o “muertos” (en pecado mortal, separados de la gracia).

Hay sacramentos de “vivos”: la confirmación, el orden, el matrimonio, la eucaristía; y hay sacramentos de “muertos”: la penitencia, la extrema unción, el bautismo.

Si estamos muertos y recibimos un sacramento de vivos, no sólo no recibimos la gracia santificante correspondiente, sino que además es un gravísimo pecado.

Así, la órden como sacramento “de vivos”, y dado que un masón está excomulgado “ipso-facto”, está muerto, y aunque el sacramento se realice válidamente (forma, materia e intención del ordenante correctas), el ordenado no puede recibir la gracia sacramental correspondiente, es un sacramento “informe”, sin efecto sobre él (además de cometer un gravísimo pecado).

En el caso (imposible) de que hubiera sido cura, no podría haber sido obispo, pues como dice la bula “Cum ex apostolatus officio”, el hereje (y mucho más el enemigo de la Iglesia), pierde toda autoridad (sea el hereje del rango que sea: desde obispo hasta papa). Incluso los curas pierden sus iglesias.

En el caso (imposible) de que hubiera sido obispo, uno de los requisitos para administrar el sacramento del orden (a Lefebvre) es la intención del oficiante de “hacer lo que quiere la Iglesia”. Si el oficiante cumple con la “materia y forma” del sacramento se le presupone la intención correcta (bula Apostotolicae curae de León XIII, párrafo que empieza con “Con este defecto inherente...”), excepto cuando haya hechos externos en contra de esa presunción (tal como cita la misma bula 3 párrafos antes de afirmar la presunción, en el párrafo que empieza por “Para el completo y preciso entendimiento...”). La pertenencia a la masonería de Liénart desde los 17 años y su grado 33 cuando “ordenó” a Lefebvre son pruebas externas que ponen duda sobre su recta intención. Ante la duda razonable sobre la validez de un sacramento, la Iglesia manda evitarlo. (Hay varios muy buenos artículos sobre este tema en forocatolico.wordpress.com, en particular, éste ).

“Por sus frutos los conoceréis” ¿Cuál ha sido la obra de la FSSPX?

Los artículos de los que defienden que el Sr. Lefebvre fue ordenado cura y obispo válidamente (artículos de los Sres. Coomaraswamy, Cekada, Egregy,... todos “parte interesada” en la cuestión, pues son ex-FSSPX) son un cúmulo de mentiras. Por ejemplo, afirmando que Talleyrand fue un “obispo masón que consagró curas masones” y que luego se reconocieron como válidas dichas consagraciones -Cekada, Coomaraswamy-. No hay pruebas de la pertenencia a la masonería de Talleyrand duante los sólo dos años que fue obispo. No dice nada de ello en sus memorias, aunque si habla extensamente (y no alabando) de algún personaje masón. Dichos autores dicen que los “clubs” de los Jacobinos y otros (a los que sí perteneció Talleyrand, inscribiéndose a varios en corto período) eran logias masónicas, lo cual es incierto, pues eran más bien, en aquél incipiente sistema democrático, lo que ahora son los partidos políticos o lobbies. En cualquier caso, sus consagraciones, al haber otros obispos (no masones) consagrantes, serían válidas.

En opinión del autor de este escrito, la FSSPX no fue más que una forma de encauzar (controlar y dirigir) la resistencia al golpe de estado dentro de la Iglesia que representó el Concilio Vaticano II.

Años después, cuando la FSSPX ya estaba muy descubierta, inventaron la USML (dirigida por Williamson), para encauzar (controlar y dirigir) a los fieles y miembros de la FSSPX que iban dándose cuenta de lo que era verdaderamente.

Es una estrategia habitual del maligno: provocar los cambios y controlar la resistencia a los mismos (control creando él mismo la resistencia y eliminando resistencias genuinas). Es el bipartidismo, etc.









Si somos creyentes (nuestra vida está dedicada a Dios, sea cual sea nuestro estado), todas las penas que suframos (hasta las más pequeñas) y las dificultades que (con la gracia de Dios) superemos para continuar viviendo y sirviéndoLe, nos sirven para pagar por nuestros pecados y ganar más mérito para la vida eterna. ¡Gran alegría en cada una!
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