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Índice de temas religiosos
El (anti) papa Francisco trabaja para el Demonio

Pecado

(Véase también “Penitencia, confesión” para saber cómo pedir perdón por nuestros pecados, y aquí unas ideas para hacer un buen examen de conciencia, cómo ser más conscientes de nuestro estado pecaminoso).

El pecado es hacer algo diferente de lo que quiere Dios. (Hacerlo con plena libertad y conocimiento de que es pecado, que hacemos el mal).

(Es una ruptura del Orden, es invertir los fines y los medios, es anteponer las criaturas a Dios)

Todo apartarnos de los que JC haría en nuestro lugar, eso es el pecado.

El pecado es una ofensa a Dios pues pasamos a servir al Diablo (o servimos a Dios o al Diablo, no hay término medio). Por ello, igual como sólo el acreedor puede perdonar el dinero que se le debe, del mismo modo sólo Dios, a quien ofendemos con nuestros pecados, puede perdonarlos (el cura los perdona como representante de Dios, no por autoridad propia).

Los cómplices también pecan. Y también pecamos si pecan las almas que están a nuestro cargo (padres de las de sus hijos).
A los demonios les encanta:

pero les aterra que los confesemos.

Si para pecar hemos de tener pleno conocimiento, ¿entonces es mejor no seguir aprendiendo, pues así no pecamos?

Según la importancia del pecado es venial o mortal (faltar a misa es mortal, aunque ahora es excusable dada la situación de la iglesia).

agravantes:

atenuantes:

Somos pecadores

Somos pecadores porque somos libres. Ni las piedras ni los animales pueden pecar.

"Si dijéremos que no tenemos pecados, nos engañamos, y no hay verdad en nosotros" I de S.Juan, I, 8. “El justo peca 7 veces al día”.

Pecamos cuando hacemos algo que sabemos contrario a lo que Dios manda. Principalmente pecamos de pensamiento y omisión, por ejemplo, de aprender lo que Dios manda.

Hay, ha habido y habrá santos, gente que actúa muy impecablemente. Si creemos que somos uno de ellos porque creemos que todo lo hacemos bien, es sólo por la ceguera que nos produce nuestro orgullo (e ignorancia culpable): no es la realidad. (Nunca podemos decir con certeza que actuamos bien, por las secuelas del pecado original que nos impide ver la cara de Dios, su voluntad; sólo podemos estar seguros de nuestra buena intención).

Consecuencias del pecado

El pecado mortal nos separa del cuerpo de Cristo y, por tanto, interrumpimos la recepción de su gracia (vivificante). En ese estado impedimos que Dios obre en nosotros. (Es como cerrar las ventanas a la luz del sol). Conlleva una pena eterna (nos condenamos si morimos en ese estado).

El pecado venial no interrumpe pero disminuye la afluencia de gracia a nosotros (ver más adelante).

Consecuencias del pecado: culpa y pena. “La mancha de la culpa se borra por medio de la gracia, que hace volver a Dios el corazón del hombre; y el reato de la pena es totalmente destruido cuando el hombre satisface a Dios.” (Summa Theologica III q.22 a.4)

Penas

Cada pecado puede conllevar una pena eterna (los pecados mortales) y una pena temporal.

Las penas temporales tenemos que pagarlas en esta vida o en el Purgatorio (no podemos entrar en el cielo con penas sin pagar, no vamos a estar en el cielo eternamente con una pena por pagar).
Si conducimos borrachos:

Méritos

No son meritorias las buenas obras realizadas por alguien en pecado mortal (es como si un asesino pretendiera una rebaja de su pena por dar una pequeña limosna), o hechas no por amor de Dios, sino por vanagloria, etc.

Al confesarnos de un pecado mortal y ser eliminada la ofensa gravísima a Dios, éste vuelve a aceptar los méritos por las buenas obras que habíamos hecho antes.

(es como si en una balanza tuviéramos en el platillo de las buenas obras algunos granos de trigo y en el de las malas una gran piedra. Mientras está la piedra la balanza está inclinada hacia el mal. Una vez retirada la piedra, se puede valorar el peso -mérito- de los granos de trigo).

Pecados veniales

Son los que la materia del pecado no es grave o no hubo pleno conocimiento o consentimiento. No hay una "línea roja" divisoria con los pecados mortales. Cuidado con restar importancia a nuestros pecados veniales, pues no dejan de ser pecados.

Tengamos mucho ojo ellos, pues:

Ejemplos: pequeño inicio de desesperación, de impaciencia, de juicio temerario sobre el prójimo,...

Pecados especiales

Pecados más frecuentes

Son los originados por debilidad nuestra, más que los de malicia.

Pecados por el que dicen se condena mucha gente

Por las confesiones sacrílegas, donde no confesamos todos los pecados por verguenza de pecados contra la pureza.

Pecados imperdonables

Lo son porque el pecador se cierra al perdón, ya sea:

Pecados "que claman venganza al cielo"



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