Más info Ecomercado.es
Las cosas de salud, bien sencillas
Ver en versión no móvil
Índice de conceptos católicos
El (anti) papa Francisco dice herejías

Cómo compra el Diablo las almas

El Demonio comprando almas es como subir a un árbol.

Algunos venden su alma a cambio de estar en las ramas más bajas.

  • Matan y mienten por un sueldito, un regalito, por "no sentirse solos",...

  • Desde esa rama tan baja donde están tienen el suelo muy cerca, el cielo muy lejos, mucha oscuridad y como no ven no pueden comprender casi nada.

Algunos otros se resisten a vender el alma tan barata y el Demonio les deja subir a alguna rama intermedia:

  • Están un poco más cerca del cielo, ven un poquito de claridad, ven y comprenden más que los de abajo.

  • Esta pequeña ventaja les alimenta su orgullo, que les hace creerse mejores que los demás, pues ven las ramas inferiores y todos los que en ellos están sentados.

  • De los que están sentados en las ramas superiores sólo les ven las posaderas, sus aspectos negativos. Y tiene razón, todos tienen posaderas, pero no se dan cuenta que si sólo les ven eso es por la posición desde donde miran. No se dan cuenta que también tienen partes nobles, cabeza.

  • Por mucho que suban por la rama intermedia llega un punto donde no pueden subir más.

A otros que no se han dejado comprar con regalitos ni con pequeñas comprensiones y orgullos miserables les deja subir a las ramas más altas, pero siempre intenta desviarles del tronco principal y que no lleguen al cénit, al brote central y supremo del árbol. Muchas veces consigue que, casi llegando a él, se desvíen a una rama.

  • Están altísimo, cerca del cielo, la luz,... pero fuera del camino.

  • Ven y comprenden mucho más que los de abajo pero siguen sin poder ver a los que están sentados en las ramas de su misma altura pero del otro lado del árbol, a los "opuestos". Y como no los ven bien, siguen considerándoles "mejores” o “peores” que ellos.

Sólo el que está en el tronco ya no tiene enemigos, sino que mira a todas las criaturas con los mismos ojos. No es que no haya personas que se porten mal con él, sino que eso no le despierta sino amor.

El que está en el tronco se da cuenta de los errores pasados, cuando estaba en ramas inferiores, se creía superior y creía que tenía "enemigos".

Entiende las palabras de Jesucristo:

  • "ama a Dios sobre todas las cosas" (no dejes de ascender por el tronco, no ames más las ramas que a él)

  • "ama a tus enemigos"

Todos sabemos dónde estamos cada uno: contentos con nuestro regalito, nuestros libros "espirituales", "gurú", falsa religión,...

Y podemos estar en nuestra rama contentos o insatisfechos, pero si no vamos al tronco y subimos por él sin "andarnos por las ramas", pues ahí nos quedaremos toda la vida.

El Demonio intentará por todos los medios que nos "andemos por las ramas" y nos conformemos con algo menos que la visión de Dios.

Mientras vamos por las ramas siguiendo gurús, leyendo libros "espirituales", contentos con migajas de verdad, pues estamos en las manos del Diablo y con riesgo de condenarnos si nos morimos así.

Los que se van por las ramas y dejan de vivir orientados a dios, faltan contra el primer mandamiento, el más importante, y así, es posible que cuando llegue la tala, hagan lo que hacen con los arboles: aprovechar para madera el tronco y usar para quemar, para alimentar las calderas del infierno, el resto, las ramas.


El tronco es dios, el creador. Las ramas son la creación suya, todas las criaturas. Las ramas salen del tronco que es su origen y lo que las mantiene en existencia y con vida. “Yo soy la vid y vosotros los sarmientos”.


Las ramas superiores, vistas desde el tronco del árbol, se ve que están en mal camino. Vistas desde las ramas inferiores parece que están más cerca del cielo y realmente tapan la luz a las inferiores (no al tronco, que está siempre iluminado por la luz del cénit, del cielo).



- - -

También hay gente en las raíces

Son buscadores de cosas "ocultas", "canalizadores", "sanadores", que el demonio no necesita ni siquiera retribuir con ninguna prebenda.

Ellos están encantados de estar en esa oscuridad y cada vez más lejos del cielo, pues han montado su vida alrededor de una mentira y lógicamente cada vez les cuesta más reconocer todo el camino equivocado que han andado.



Más info   


Copyright  



Aviso legal



Arriba