Más info Ecomercado.es
Las cosas de salud, bien sencillas
Ver en versión no móvil
Índice de temas católicos
El (anti) papa Francisco dice herejías

Cómo tienta el Diablo

El Demonio no se presenta con su forma verdadera y nos dice “Hola, soy el Demonio que vengo a tentarte”. Siempre viene disfrazado y nunca dice toda la verdad.

Metáfora: El demonio como uno que quiere asaltar un castillo

  • Da la vuelta a todo el castillo buscando el pundo más débil por donde atacar. Así, primero descubre nuestras debilidades y las aprovecha para entrar apoderarse de nosotros (el castillo). No nos va a atacar por donde sabe que le vamos a resistir cómodamente.

Metáfora: El demonio como uno que compra y vende

  • Paga lo mínimo cuando compra (almas). Y así a los que mienten y matan por un plato de patatas no les da más.

  • Se adapta al cliente, ofreciéndole lo que percibe que puede interesarle: a los que no se conforman con un plato de patatas, les ofrece algo que puede satisfacerles, a los que buscan más decididamente hacer bien les tienta con un bien aparente. (Puede leerse esto explicado con la metáfora de subir a un árbol)

  • Empieza vendiendo un pequeño producto(pecado) para que se habitúe el cliente y luego acepte uno mayor.

  • Nunca dice toda la verdad, siempre medias verdades, incluso "El mismo Satanás se transforma en ángel de luz".

Así lo dice San Juan de la Cruz:

«Entre las muchas astucias que el demonio usa para engañar a los espirituales, la más ordinaria es engañarlos bajo especie de bien, y no bajo especie de mal; porque sabe que el mal conocido apenas lo tomarán» (Cautelas 10).

Santa Teresa

«El alma buena siempre en lo bueno se ha de recelar más, porque lo malo ello trae consigo el testimonio de sí» (3 Subida 37,1). A ella le tentaba el demonio para que dejase tanta oración «por humildad» (Vida 8,5).

El Catecismo de Trento lo dice así:

"los demonios no necesitan combatir a los pecadores, pues como éstos se han entregado voluntariamente a él, reside ya en sus almas a su gusto, sin que le sea preciso tentarlos ni vencer resistencia ninguna. Mas con los justos no es así: consagrados a Dios como están, y esforzándose por llevar en la tierra una vida celestial, son objeto de los ataques furiosos del diablo, que los aborrece, y continuamente arma asechanzas para hacerlos caer. La Sagrada Escritura nos da numerosos ejemplos de varones justos, a los que el demonio consiguió vencer con sus violencias y astucias: Adán (Gen. 3 2.), David (II Rey. 11 2-3.), Salomón (III Rey 11.), Sansón (Jue. 16.) y otros."

El Demonio tienta intentando que dejemos de dedicarnos a lo que Dios, con sus dones, nos ha enviado.

A la persona especialmente llamada por Dios a una vida retirada y contemplativa, el Demonio le tentará llamándola a una vida excelente, pero más exterior, por ejemplo, al servicio de los pobres. Y si el Señor destina a alguien a escribir libros espirituales, el Diablo le impulsará, con apremios difícilmente resistibles, a que se dedique a la predicación y a la atención espiritual de muchas personas, y a que de hecho deje de escribir. A estas personas el Padre de la Mentira no les tienta con algo malo, pues sabe que se lo rechazarán, sino que procura desviarles del plan exacto de Dios sobre ellas con algo bueno, es decir, con algo que, siendo realmente bueno -el servicio de los pobres, la predicación, la dirección espiritual-, no permitirá, sin embargo, la perfecta santificación de la persona y su plena colaboración con la obra de la Redención.

Cuándo o en qué puede tentarnos Satanás

"Satanás, con todo su poder, tenacidad, malicia y odio hacia nosotros, no puede tentarnos todo lo que quiere ni todo el tiempo que desea, sino que todo su poder está subordinado a la permisión de Dios, que sólo permite que nos tiente para nuestro bien; de modo que ni en la piara de cerdos habrían podido entrar sin la licencia del divino Salvador (Mt. 8 31; Mc. 5 11; Lc. 8 32.)."

(Nos tienta para nuestro bien, como castigos medicinales (1 Cor 5,5; 1 Tim 1,20) o como pruebas purificadoras (2 Cor 12,7-10). Nunca Dios nos permite que nos tienten por encima de nuestras fuerzas).

"Los demonios son ángeles caídos, que atacan a los hombres en sus niveles más vulnerables -cuerpo, sentidos, fantasía-, pero que nada pueden sobre el hombre si éste no les da el consentimiento de su voluntad. Para su asedio se sirven sobre todo de los logismoi -pensamientos, pasiones, impulsos desordenados y persistentes-, que pueden reducirse a ocho: gula, fornicación, avaricia, tristeza, cólera, acedía, vanagloria y orgullo. (Evagrio: MG 79,1145-1164; SChr 171,506-577; Casiano, Institutiones 5-11; Collationes 5. Evagrio Póntico y Casiano, autores importantes sobre demonología).

Por definición de tentación, sólo es tentado aquél que pretende no seguir al Diablo. (Los que ni se dan cuenta que lo siguen no pueden tener tentaciones). Puede tentarnos para hacer el mal o para hacer un bien excesivo, que nos aparte de nuestras obligaciones principales (por ejemplo, rezar tanto que desatendamos a nuestra familia).



Más info   


Copyright  



Aviso legal



Arriba