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Índice de conceptos católicos
El Sr. Bergoglio dice herejías

Pecado

(Véase también “Penitencia, confesión” para saber cómo pedir perdón por nuestros pecados, y aquí unas ideas para hacer un buen examen de conciencia)

Todos somos pecadores.

El pecado es hacer algo diferente de lo que quiere Dios. (Hacerlo con plena libertad y conocimiento de que es pecado, que hacemos el mal).

(Es una ruptura del Orden, es invertir los fines y los medios, es anteponer las criaturas a Dios)

  • es la misma desobediencia de Adán y Eva, la diferencia es que ellos desobedecieron una prohibición que Dios les dió directamente y nosotros desobedecemos los mandamientos que nos dió Dios por medio de Moisés (ver el pecado original y cómo estamos después del bautismo).

  • con la misma libertad que ellos cometieron tan grave ofensa a Dios (pecado original).

Todo apartarnos de los que JC haría en nuestro lugar, eso es el pecado.

El pecado es una ofensa a Dios pues pasamos a servir al Diablo (o servimos a Dios o al Diablo, no hay término medio). Por ello, igual como sólo el acreedor puede perdonar el dinero que se le debe, del mismo modo sólo Dios, a quien ofendemos con nuestros pecados, puede perdonarlos (el cura los perdona como representante de Dios, no por autoridad propia).

Los cómplices también pecan. Y también pecamos si pecan las almas que están a nuestro cargo (padres de las de sus hijos).
A los demonios les encanta:

  • "que nos sintamos culpables de nuestros pecados"

  • que estemos meses y meses dándoles vueltas, obsesionados con ellos

pero les aterra que los confesemos.

Si para pecar hemos de tener pleno conocimiento, ¿entonces es mejor no seguir aprendiendo, pues así no pecamos?

  • Hay una "ignorancia inocente" como la del niño que no conoce las consecuencias de sus actos.

  • Y hay una "ignorancia culpable", como la del adulto que debiendo saber se resiste a ello por voluntad expresa o distracciones.

Según la importancia del pecado es venial o mortal (faltar a misa es mortal, aunque ahora es excusable dada la situación de la iglesia).

agravantes:

  • nuestra autoridad y la autoridad del que sufre nuestra acción (mayor pecado comete el alcalde que roba que no un ciudadano cualquiera, mayor pecado comete el que roba a un cura que el que roba a un laico).
    La ley civil (satanista, antireligiosa, no inspirada en la ley divina,) no tiene en cuenta la autoridad del autor como agravante y sólo la de la víctima en algún caso (castiga más al parricida que al homicida).

  • cuando el pecado se hace por maldad (no intenta corregirse, confesarse)

atenuantes:

  • voluntad no perfecta (la realización incompleta por causas fortuitas no es un atenuante. Si se me avería el auto cuando voy a robar y no puedo hacer el robo, sigo siendo culpable de robo).

  • cuando el pecado se hace por debilidad (intenta corregirse, confesarse cuanto antes).

  • la ignorancia no es atenuante ni excusa del pecado, pues suele ser ignorancia culpable (pues mucha gente no ha vuelto a estudiar religión desde pequeños).

Consecuencias del pecado

El pecado mortal nos separa del cuerpo de Cristo y, por tanto, interrumpimos la recepción de su gracia (vivificante). En ese estado impedimos que Dios obre en nosotros. (Es como cerrar las ventanas a la luz del sol). Conlleva una pena eterna (nos condenamos si morimos en ese estado).

El pecado venial no interrumpe pero disminuye la afluencia de gracia a nosotros (ver más adelante).

Consecuencias del pecado: culpa y pena. “La mancha de la culpa se borra por medio de la gracia, que hace volver a Dios el corazón del hombre; y el reato de la pena es totalmente destruido cuando el hombre satisface a Dios.” (Summa Theologica III q.22 a.4)

Penas

Cada pecado puede conllevar una pena eterna (los pecados mortales) y una pena temporal.

Las penas temporales tenemos que pagarlas en esta vida o en el Purgatorio (no podemos entrar en el cielo con penas sin pagar, no vamos a estar en el cielo eternamente con una pena por pagar).
Si conducimos borrachos:

  • acabaremos en la cárcel (pena temporal)

  • hemos incumplido el 5º mandamiento (no matarás), al poner en peligro la vida de los demás (pecado mortal) y pagaremos por ello en la otra vida (excepto que nos confesemos)

Méritos

No son meritorias las buenas obras realizadas por alguien en pecado mortal (es como si un asesino pretendiera una rebaja de su pena por dar una pequeña limosna), o hechas no por amor de Dios, sino por vanagloria, etc.

Al confesarnos de un pecado mortal y ser eliminada la ofensa gravísima a Dios, éste vuelve a aceptar los méritos por las buenas obras que habíamos hecho antes.

(es como si en una balanza tuviéramos en el platillo de las buenas obras algunos granos de trigo y en el de las malas una gran piedra. Mientras está la piedra la balanza está inclinada hacia el mal. Una vez retirada la piedra, se puede valorar el peso -mérito- de los granos de trigo).

Pecados veniales

Son los que la materia del pecado no es grave o no hubo pleno conocimiento o consentimiento pero no hay una "línea roja" divisoria con los pecados mortales. Cuidado con restar importancia a nuestros pecados veniales, pues no dejan de ser pecados.

Tengamos mucho ojo ellos, pues:

  • pueden llegar a ser importantes si se acumulan muchos

      Si nos vemos como un canal, una tubería por donde pasa agua, (con la diferencia que en vez de agua dejamos pasar o no la sabiduría y la bondad de Dios), los pecados veniales serían como arena acumulada en su interior. Sus granos son pequeños, pero si son numerosos pueden impedir totalmente el paso del agua.
      Igualmente, los pecados mortales serían como una única y gran piedra que bloqueara totalmente el paso del agua.

  • nos acostumbran a pecar y nos alejan de la acción vivificante de la gracia (son el camino hacia pecados mayores)
    son un indicador de posibles pecados mayores : Golpear al marido es un pecado grave, servirle la comida demasiado salada a sabiendas para dañarle puede ser un pecado leve, pero es la señal de un pecado mayor: desamor.

Ejemplos: pequeño inicio de desesperación, de impaciencia, de juicio temerario sobre el prójimo,...

Pecados especiales

Hay pecados imperdonables y hay pecados "que claman venganza al cielo".





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