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Índice de temas religiosos
El (anti) papa Francisco trabaja para el Demonio

Estas páginas son apuntes que pueden contener errores de un servidor y se van mejorando con el tiempo y la gracia de Dios.

Cielo e infierno

Cosas en común

Infierno

El infierno tiene grados según la cercanía a Satanás (gráfico de Dante *):

el infierno con sus diferentes grados

(*) Este gráfico de Dante no es un texto revelado, un texto oficial de la Iglesia.

“Las almas, empero, de aquellos que mueren en pecado mortal o con solo el original, descienden inmediatamente al infierno, para ser castigadas, aunque con penas desiguales.” Denzinguer 464

Cielo

Es parecido al infierno en que también es como un anfiteatro, pero en vez de estar el Demonio en el centro, está Dios, y los bienaventurados están en gradas, más o menos cerca de Él.

También podemos imaginarlo como un cine, y Dios estar donde la pantalla y los bienaventurados más o menos cerca de ella: la Virgen y los arcángeles en primera fila, luego los santos en segunda fila, luego el resto de bienaventurados en filas cada vez menos cerca de Dios.

«En la casa de mi Padre hay muchas moradas», dice Jesús (Jn 14,2) pues el Señor «dará a cada uno según sus obras» (Mt 16,27; +1 Cor 3,8), y «el que escaso siembra, escaso cosecha; el que siembra con largueza, con largueza cosechará» (2 Cor 9,6; +15,41).
«Cada uno está contento con el lugar en que está, con haber tan grandísima diferencia de gozar a gozar en el cielo» (Santa Teresa. Vida 10,3).
En el cielo unos tendrán mayor luminosidad que otros (1 Cor 15,41)
“Al llegar a la bienaventuranza, llegará cada cual al término prefijado para él en la divina predestinación, y no habrá lugar a pasar más adelante, aunque en ese acabar quedará uno más cerca de Dios que otro. De esta manera, el gozo de cada uno será pleno y completo por parte de quien goza, ya que todos los deseos se verán plenamente colmados. Con todo, el gozo de uno será mayor que el de otro por la participación más plena de la bienaventuranza divina.” Summa II-II, C.28 a.4, ad 2
Nosotros, con nuestras fuerzas, no podemos “mejorar de sitio”. Sólo con las fuerzas de Dios podemos alcanzar a morirnos con la gracia para ir al sitio que Dios nos tenía reservado, nunca más adelante. Con nuestras fuerzas sólo podemos ir “perdiendo posiciones”, irnos nos todo lo atrás que queramos haciendo el mal, incluso condenarnos al infierno.

Cuento de la diferencia entre el cielo y el infierno

Una vez le preguntaron a Dios:

¿Cómo son el cielo y el infierno?

Dios respondió: Ven y verás, te mostraré el infierno.

Fueron donde una gente estaba alrededor de una gran olla con arroz, todos hambrientos y desesperados, porque tenían unas cucharas con mangos de dos metros con los que podían agarrar con ellas el arroz pero no podían llevárselo a la boca.

Vamos a ver el cielo ahora, dijo Dios.

Fueron a otro sitio idéntico donde había otra gente igualmente alrededor de otra olla con sus largas cucharas pero todos felices y contentos.

¿por qué estaban tan felices aquí, si las condiciones materiales eran las mismas?

En el infierno cada uno intenta comer con su cuchara.

En el cielo cada uno da de comer a los demás.

(En Japón, en la mesa, cada uno debe servir la bebida a los demás y no puede servirse a sí mismo. Se parece al ...)

Reflexiones personales

Lo siguiente son elucubraciones de un servidor, loco e ignorante, antes de consultar libros sobre el tema, que seguro que algún santo o S. Tomás de Aquino ha escrito algo sobre el tema. Escritas a 24/5/2018. Cuando pueda las iré puliendo / corrigiendo.

¿Qué haremos en el cielo?

En la vida:

Pensar

En el cielo (e infierno) no se evoluciona, es decir, ni avanzaremos para acercarnos a Dios ni lo contrario. Dado que el pensar lo usamos (deberíamos) para encontrar la Verdad en cada vez más aspectos de ella, pues no parece que vayamos a pensar mucho. Usamos el pensar para hacer razonamientos que deducen nuevas verdades de verdades que ya conocíamos. Los ángeles esto anterior no lo hacen (según los que saben), ellos sencillamente con mirar, ven la verdad, no tienen que discurrir como nosotros aquí. Cada ángel (supongo que) sólo ve la verdad/es que debe conocer por su función. Es decir, que parece que no piensan. Luego parece razonable que nosotros tampoco.

Hacer cosas

Desde luego no hay nada material que hacer allí, pues es un mundo inmaterial. Un mundo inmaterial en el que tendremos nuestro cuerpo de resurrección. Interesante. ¿Contradictorio? No necesariamente, la Virgen, o Nuestro Señor subieron al cielo con su cuerpo. Quizá la solución sea el apartado final de este otro artículo. Anque percibamos que estamos allí con nuestro cuerpo, no creo que lo usemos para hacer cosas, pues trabajar fue una condena por el pecado original. Hacer de jardineros como hacían Adán y Eva pues parece que tampoco es ya momento. Conclusión provisional: tampoco haremos cosas (movernos de un sitio a otro, cambiar con el cuerpo lo material que haya en el cielo -nada-. Aparte de cambiar el mundo material, ¿qué hacemos con el cuerpo?...

Ciertamente los santos, la Virgen, interceden por nosotros. Veremos cómo entender esto.

25/5: quizá “hacen” sin actuar, como un espejo refleja las imágenes que se ponen delante sin que él “haga nada”.

Percibir

Este es el punto candente. Y por ello, vamos a dejarlo para el final. Gozar es el placer de la mente, no motivado por los sentidos. Sufrir es el dolor de la mente, no motivado por los sentidos. En el infierno sufren en la carne el fuego y además sufren por otros varios temas (saber que nunca verán a Dios, odios mutuos, remordimiento por el pasado, ...). Quizá en el cielo vamos a gozar con cuerpo y con el alma. Igual que cuando percibimos (vemos, oímos, nos ocurre,...) algo maravilloso todo nuestro cuerpo se vigoriza y nuestra mente se alegra. ¿Qué percibiremos? Pues entiendo que las verdades (desnudas de toda impureza, error, mentira) que hayamos alcanzado a conocer en la vida terrestre. El purgatorio es el tiempo que pasaremos eliminando esas escorias, esas impurezas, hasta dejarnos completamente en la verdad, bondad y belleza, en el nivel que hayamos alcanzado en la tierra. Y ese nivel es el que nos marca “la fila” en la que vamos a estar en el “teatro” del cielo, a qué distancia de Dios, cuánto veremos de Dios. Dios es verdad, bondad y belleza. De él veremos lo que hayamos alcanzado en la tierra.

25/5

Dado que Dios es IAE, (inteligencia, amor, energía infinitos, tal como vimos hablando de la Santísima Trinidad), y dado que en el cielo veremos a Dios, pues está claro que veremos esos tres aspectos. Tanbién está claro que el cielo es un lugar de gozo. Veamos cómo ligar esto. Efectivamente:

  1. sentimos gozo al descubrir una verdad (tanto más cuanto más importante sea, nos haya costado descubrirla, sea útil para los demás, o nos haya mejorado la vida el conocerla, etc.).

  2. Sentimos gozo al contemplar algo bello.

  3. Sentimos gozo al contemplar cosas muy potentes: subimos al borde de un volcán activo, subimos al último piso de un rascacielos, vemos una catarata grande, un superdeportivo, vemos y oímos una cantidad inmensa de aves en una laguna, vemos una catedral por dentro de 20 metros de altura y recordamos lo que cuesta dubir una piedra de 50 Kg a la altura de nuestras cabezas, cuánto más a esas alturas, y que no se caiga.

  4. Sentimos gozo al ver el amor en acción: que alguien quiere a otro, que alguien nos quiere (amores de verdad, no interesados).

    Vaya, 1 cuadra con I, 4 con A, 3 con E, pero la belleza no sé cómo clasificarla. Por un lado, los matemáticos, científicos alaban a veces “la belleza, la elegancia de una demostración”. También los informáticos hablan de algoritmos “elegantes” (y lo contrario: algoritmos brutos, “a lo bestia”,...). Por otro lado, lo bello es el discurrir armonioso de la energía, lo curvo, y lo feo el choque de fuerzas, lo recto. No por nada los chinos dicen que “los demonios se desplazan en línea recta”, y por ello, los puentes que hacen en sus jardines son quebrados, en forma de escalera. Hay uno famoso en Shanhai. Los matemáticos y científicos también hablan de la belleza de una fórmula.

    Dado que lo que los científicos alaban es la “representación de una verdad según un lenguaje de signos”, están hablando de la representación, y dado que una verdad puede representarse en varios lenguajes de signos, parece que lo que alaban no es la verdad en sí, sino su representación, es decir, a algo que no es I. Luego como tampoco parece A, pues le asignamos la Energía.

    Propongamos que la E corresponde con lo apreciable con los sentidos corporales(visibles o invisibles) y la I y la A con otros sentidos. Con esto la belleza volvería a recaer en E.

    O sea, que estaremos (Dios mediante) en el cielo, sin hacer nada pero sí gozando. Igual que gozamos quietos sin hacer nada de la luz del Sol, o de la vista de algo muy bello o de ver el amor en acción, etc.

    Recordemos que gozaremos con la intensidad que hayamos “aprendido” en esta vida terrena, en el cielo no vamos a aprender más cosas, ni se nos van a develar secretos desconocidos. Sólo se nos dará gozo “hasta llenar nuestra capacidad, de forma que todos estaremos 100% satisfechos, unos con poco, otros con mucho”.

    El infierno, según algunos escritos, pues es claro que sufren: sensación de fuego en el cuerpo (aspecto E), sienten odio y odian (aspecto A), como aspecto I no se me ocurre de momento.

Que los demonios se desplazan en línea recta, o son líneas rectas, corresponde con su naturaleza más simple y perfecta que la nuestra. Como los ángeles del cielo, sus decisiones son irrevocables, su mirada y comprensión directa. No son como nosotros que tenemos que “dar vueltas a las cosas”, como un servidor aquí, “atando cabos”, para ir avanzando en, ampliando la comprensión.

¿podremos tener una IAE de tamaños diferentes en el cielo, igual que nos pasa en la tierra, que tenemos mucha inteligencia y poco amor (y caemos en crueldad) o mucha E A y poca I y malcriamos a los hijos,...? Yo diría que no, porque la perfección es el equilibrio entre IAE, aunque haya perfecciones más grandes que otras (todos triángulos equiláteros, pero unos más grandes que otros, y el de Dios es infinito).



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