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Dones naturales - sobrenaturales

Dones naturales

Los dones naturales son los que tenemos desde nacer. Algunos los reciben todos los hombres y otros son particulares de cada uno. Éstos son habilidades que tenemos y que no tienen todos los demás: unos tenemos facilidad para la música, otros para la escultura, otros para estudiar, otros para tratar con la gente, ... estas habilidades, dones, no son ni buenos ni malos en sí. Podemos ser un buen o mal escultor, podemos saber tratar con la gente para amarles o para engañarles, etc. Estamos llamados a ser el mejor escultor, el mejor músico, el mejor estudiante, etc. cada uno usando sus habilidades particulares y siempre usándolas para mayor gloria de Dios, para cumplir sus mandamientos y su voluntad.

Los dones naturales también se plasman en los rasgos corporales (que se mantendrán en nuestro cuerpo de resurrección, pues son con los que nos identificamos y podremos identificar a los demás).

En nuestro cuerpo tenemos:

  1. Rasgos fijos que son los que mantendremos en nuestro cuerpo de resurrección: el sexo, la raza,... (En el cielo seguiremos siendo: hombre blanco, mujer negra, hombre esquimal,...). Estamos muy equivocados si nos avergonzamos de ellos, pues en el cielo (si vamos) estaremos con ellos. Y no pueden ser rasgos feos pues sino no podríamos estar a la vista de Dios. Sólo nos parecen equivocadamente feos a nosotros, no a Dios.

  2. Imperfecciones: cojo, manco, ciego, gordo, flaco, dientes rotos, articulaciones con artritis, calvicie, cicatrices, mala vista, oído, parálisis, órganos que no funcionan bien,... (todo esto será reparado en nuestro cuerpo de resurrección).

Evidentemente todos los dones los recibimos gratuitamente ("¿Qué tienes tú que no lo hayas recibido?" (1 Cor 4,7): nuestra vida pasada y presente (¿qué sería de nosotros sin el aire que Dios nos da a cada momento para respirar?).

La astrología sirve para conocer los dones naturales. Es idolatría si acaba dominándonos, en vez de ser nosotros la que la usamos. Es decir, la astrología nos indica cuándo es más conveniente que siembre, pero si eso dirige mi vida por encima de Dios, si anteponemos obedecerla a los mandamientos de Dios, pues es idolatría: si por sembrar el día que nos dice, por la prisa somos desagradables con la gente, pues es idolatría.

Dones sobrenaturales

Los dones sobrenaturales o del Espíritu Santo y otros, son los que recibimos durante la vida, no de nacimiento. Se llaman sobrenaturales por nombrarlos de alguna forma, pero todos estamos llamados a tenerlos, como todos estamos llamados a la santidad. Como Hijos de Dios lo normal es que los tengamos y desarrollemos igual que desarrollamos el control sobre nuestro cuerpo, que al principio nos cuesta hasta tenernos de pie pero luego somos capaces de maravillas con él.

Los dones naturales son los más cercanos a los animales y los sobrenaturales los más cercanos a Dios. Son más cercanos a Dios, como el de profecía, porque Dios conoce todo el pasado y futuro y está por encima de la capacidad del hombre bruto de ver sólo el instante presente y recordar el pasado, el don de bilocación porque Dios está en todas partes y no sólo en un lugar como el hombre que no ha desarrollado la bilocación,...

Hay que recordar que todos los santos nos recomiendan no hacer caso a todos los fenómenos extraños que ocurren cuando se está avanzado en el camino espiritual. Ni visiones, ni locuciones, ni levitar, ni nada, pues el Demonio también es capaz de presentarse como ángel de luz.

Recordemos aquéllo que:

Galatas 1: 7 Porque no hay otro Evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. 8 Pero, aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! 9 Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron (el de toda la vida, el de nuestros abuelos), ¡que caiga bajo maldición!

Por ejemplo, San José de Cupertino levitaba a su pesar, y parece que el abad del convento le llegó a prohibir asistir a misa por la distracción que producía entre los fieles cuando, entrando en éxtasis durante la misa, se ponía a levitar por el techo de la capilla. Otros muchos santos cuentan que también levitaban -San José Oriol, San Francisco de Asís, etc.- pero les ocurría rezando en su cuarto o en soledad y preferían que no les viera nadie.

Levitar, vivir sin comer o sólo con la comunión, etc. no es suficiente para ser declarado santo por la Iglesia (declaración imposible hoy en día por la situación actual de la Iglesia); hay que cumplir otros requisitos como vida modélica, etc.

Bibliografía

Sobre los dones sobrenaturales (y otras cosas muy interesantes explicadas muy clarito), está el “Tratado del Espíritu Santo” de Mons. Gaume. Tienen algunos extractos aquí y se encuentra completo en francés por internet.

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