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Índice de temas religiosos
El (anti) papa Francisco trabaja para el Demonio

Estas páginas son apuntes que pueden contener errores de un servidor y se van mejorando con el tiempo y la gracia de Dios.

Los diez mandamientos

Los 10 mandamientos son como los apuntes o resúmenes que se hacen los estudiantes de una materia para recordar de una ojeada sus puntos más importantes.

Los 3 primeros (los que Dios grabó en la tabla derecha que le dió a Moisés, el lado derecho es el de mayor dignidad) son nuestras obligaciones para con Dios (y son más importantes que el resto) y los 7 restantes son nuestras obligaciones para con los demás.

1er Mandamiento: No adorar a ningún dios mas que al solo Dios verdadero.

En concreto quiere decir:

2º Mandamiento: No tomarás el nombre de Dios en vano.

(no jurar salvo en caso grave). No usar el nombre de Dios para expresiones coloquiales o poco respetuosas.

3er Mandamiento: Santificar las fiestas

Reservar los días de fiesta para mejorar nuestra relación con Dios. Ver en qué nos equivocamos, ver qué vamos haciendo bien. No trabajar (ni hacer que trabajen los demás para servirnos: p.ej., no ir de compras).

4º Mandamiento: Honrar a tu padre y a tu madre

Como hijos, querer, obedecer a los padres. Incrementar su prestigio por nuestras obras.
¿Seríamos capaces de hacer como Isaac, que dejó que su padre le atara y pusiera encima de la leña? ¿Amamos a nuestros padres o sólo les usamos?
Como padres, cumplir con nuestras obligaciones con nuestros hijos: enseñarles, darles ejemplo, dirigirles. ¿Ven ellos en nosotros la autoridad de Dios? (P.ej.: Nunca discutir entre los cónyuges delante de ellos). Nosotros somos responsables de nuestros pecados y de todos los pecados de las almas que estén a nuestro cargo.

5º Mandamiento: No destruirás la obra de Dios

(No odiarás, no matarás ni consentirás a los accesos de ira(*), ni te enfadarás).

(No destruir el alma de los demás: pecado de "escándalo", provocando que otro peque mortalmente o dañándole su desarrollo con mentiras, o verdades por encima de lo que es capaz de asimilar por su edad,...)
(No destruir la reputación de los demás: pecado de "maledicencia")

ni airarse es lícito a ninguno, según nos enseña el Evangelio, en donde dice el Señor: “Mas Yo os digo: todo aquel que se airare contra su hermano, será reo de juicio. El que le dijere alguna palabra de desprecio, será reo de concilio: y el que le llamare fatuo será reo del fuego del infierno”. Mateo 5, 22.

XII. Cómo puede uno pecar o no pecar airándose.

875. Por estas palabras se ve con claridad que no carece de culpa el que se indigna contra su prójimo, aunque retenga la ira oculta en su pecho. Que peca gravemente el que de esta ira diere algunas señales, y mucho más gravemente el que se atreve a tratarle con aspereza, y hacerle injuria. Esto es verdad, si no hay causa ninguna de airarse. La causa de la ira concedida por Dios (1259) y por las leyes, es cuando castigamos a los que están sujetos a nuestra jurisdicción y potestad, si hubiere culpa en ellos. Porque la ira del cristiano no debe proceder de los ímpetus de la carne, sino del Espíritu Santo. Pues debemos ser templos (1260) de este divino espíritu, donde habite Jesucristo (1261).”

(1259) ―Enojaos, y no queráis pecar. Psalm. IV, 5. Si os enojáis, no queráis pecar: no sea que se os ponga el sol estando todavía airados. Ephes. IV, 26.(**)

(1260) ―¿Por ventura no sabéis que vuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, que habita en vosotros, el cual habéis recibido de Dios y que ya no sois de vosotros, puesto que fuisteis comprados a gran precio? Glorificad, pues, a Dios, y llevadle siempre en vuestro cuerpo‖. I, Corint. VI, 19-20.

(1261) ―Cristo habite por la fe en vuestros corazones: estando arraigados y cimentados en caridad, a fin de que podáis comprender con todos los santos, cuál sea la anchura, y longura, y la alteza y profundidad de este misterio. Ephes. III, 17. Catecismo de Trento. Capítulo sobre el 5º Mandamiento.

(**) Citas del Evangelio, versión Vulgata de Scio, con comentarios de los santos padres:

“Airaos, y no pequéis[1]: El sol no se ponga sobre vuestra ira[2].

[1] Si os sorprende algún movimiento de ira, no os dejéis arrebatar de su furor y ceguedad; reprimidla, y no ejecutéis jamás lo que os inspire.

[2] Psalm. IV. 5. Quiere decir: No deis lugar a que la ira haga asiento en vuestro corazón; porque en este caso degenerará en odio o rencor, y el demonio tendrá entrada en vosotros viendo que habéis desterrado de vuestra alma la caridad.”

(*)Sentir la tentación de la ira, la aparición de la ira en nuestro corazón no es pecado. Pecado es consentir en ella, dejarnos llevar por ella, aunque sólo sea de pensamiento (añadimos más pecado si además lo expresamos).

Ejemplos de odio:

Nunca envenenar nuestra sangre ni un instante con odio. Nuestro cuerpo es habitáculo del Espíritu Santo, de Jesucristo, ¿cómo vamos a tenerlos en una casa sucia?
"vuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo, que habita en vosotros, el cual habéis recibido de Dios y que ya no sois de vosotros, puesto que fuisteis comprados a gran precio". Catecismo de Trento.

El odio es siempre malo, la violencia, que es hacer las cosas usando mucha energía, puede ser conveniente en algún caso y errónea en otro.
¿Es posible la violencia sin odiar? Perfectamente, como cuando Ud. derriba la puerta de una casa en llamas por salvar a alguien que hay dentro.

El odio (de pensamiento) siempre es pecado, pero materialmente, ¿qué hago? ¿lucho o no? ¿digo algo o no? ¿Qué hacer materialmente frente a algo injusto?

Pecado de escándalo (dañar el alma de los demás)
Todo aquéllo que aleja a los demás de Cristo: nuestro mal ejemplo, provocarles tentaciones, contarles mentiras,.... Vemos normal que la policía mate un loco asesino y nos cuesta (erróneamente) aceptar matar a alguien que destruye el estado de gracia en otro (en la Edad media en algunos casos les mataban).

Pecado de maledicencia, "cotilleo" (destruir la fama de alguien sin causa grave)
Cuando publicamos verdades sobre alguna persona que dañan su reputación sin causa grave, social. (Sabemos que nuestro vecino se emborracha en privado. No tenemos ningún derecho a anunciarlo al vecindario).
En caso de ser testigos de algo que afecta gravemente el bien social, debemos denunciarlo a la autoridad y olvidarnos del asunto.
(Los curas no pueden decir lo que saben por confesión ni para salvar miles de vidas).

Celo amargo
Ser inútilmente desagradable diciendo la verdad.

6º Mandamiento: No fornicar (no usar el cuerpo para placer sexual)

No estar con marido/mujer por placer, sino sólo de la forma que sirva para dar más gloria a Dios. (No control de natalidad de ningún tipo: ni natural ni artificial).

7º Mandamiento: No robar

Roban los que no cumplen diligentemente con su trabajo, los que exigen salario completo sin haber hecho el trabajo debido. El que engaña comprando o vendiendo.

8º Mandamiento: No mentir

Casos concretos:

9º y 10º Mandamientos: No codiciar los bienes ajenos ni codiciar placer sexual

(estos pecados de pensamiento son más graves que sus homólogos materiales)

También se prohíbe apoderarnos justamente de algo por cuya posesión sabemos que el prójimo sufrirá algún daño.
(sólo debemos/podemos desear lo que es justo, lo que sirve para gloria de Dios. Todo lo que deseamos escuchando a nuestros enemigos es pecado, aunque lo podamos conseguir sin dañar a nadie.
Es justo querer comer cuando tenemos hambre, siempre que el cuerpo saciado lo usemos luego para servir y dar gloria a Dios.)

Los diez mandamientos se resumen en dos:

Si somos creyentes (nuestra vida está dedicada a Dios, sea cual sea nuestro estado), todas las penas que suframos (hasta las más pequeñas) y las dificultades que (con la gracia de Dios) superemos para continuar viviendo y sirviéndoLe, nos sirven para pagar por nuestros pecados y ganar más mérito para la vida eterna. ¡Gran alegría en cada una!
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